El dibujante sin brazos que inspira al mundo con su discurso

    Mariusz Kędzierski se ha convertido en un orador motivacional además de exhibir su talento como artista.

    “Me llamo Mariusz Konrad Kedierski y nací el 10 de noviembre de 1992. Soy un artista polaco y orador motivacional nacido sin brazos”. Así se presenta este joven dibujante, encargado de demostrar a diario que, como él mismo dice, hay muchas cosas en nuestras vidas que no podemos entender, pero lo importante es poner el foco en las personas, las situaciones y los aspectos positivos que llenan de optimismo nuestro espíritu.

    Mariusz descubrió su talento con apenas 3 años. “Podía dibujar más rápido de lo que podía caminar. Y lo hacía mucho mejor que mis amigos en la escuela”, recuerda. En realidad, confiesa, su gran pasión cuando era pequeño era el fútbol. “No me gustaba dibujar”, reconoce. Pero cuando tenía 16 años, en 2008, retomó su talento. Aquel que expresa a diario desde entonces.

    Sus trabajos y sus habilidades tienen mucho de autodidacta, aunque su agudeza en el trazo también se ha ido modelando en algunas academias. Él mismo es quién mejor puede desarrollar sus propias técnicas. “No me trato a mí mismo como si fuera discapacitado, simplemente me veo diferente, pero todos lo somos. No hay dos personas iguales en el mundo”, reflexiona el artista sobre sus circunstancias y el método con el que afronta la disciplina.

    En los últimos años, las calles de medio mundo han contemplado sus creaciones. Mariusz es distinguido por sus retratos hiperrealistas a lápiz. “Me encanta dibujar personas porque me inspiran más, especialmente sus ojos”, asegura. En Instagram, este joven nacido en Swidnica acumula más de 27 mil seguidores, con los que también comparte muchas de sus obras.

    Sus cuadros han llegada a países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Corea del Sur, Nueva Zelanda y Australia. En 2015, todo su universo tomó forma en el proyecto ‘Mariusz Draws’ para recopilar sus trabajos. En su carrera como artista, ya ha recorrido más de 12.000 quilómetros con el dibujo como pretexto, explorando los rincones y sus gentes de las calles de Berlín, Amsterdam, Londres, París, Barcelona, Marsella, Venecia, Roma o Atenas.

    Además de viajar exhibiendo su talento, Mariusz enseña a la gente cómo ha sido capaz de construir su colección y ponerse cada día frente a un cuadro para empezar a crear. Conocedor de su influencia y la fuerza de su testimonio, empezó a convocar charlas como orador motivacional para inspirar a todo aquel dispuesto a escuchar su experiencia. Su papel de comunicador le llevó a la lista de las 100 personas con discapacidad más influyentes de Polonia.

    “Está destinado a todos aquellos que necesitan encontrar la mejor forma de vida”, explica sobre sus conferencias. Con sus palabras, reforzadas por el éxito que destilan sus vivencias, dibuja una filosofía de vida que sirve de ejemplo para quienes descubren su caso. “Mis discursos son para personas que lo necesitan, pero a veces no lo saben”, analiza tras varios años cosechando reconocimientos.

    Con sólo 26 años, su trayectoria ya ostenta un palmarés envidiable, más allá de sus piezas. Distinguido en distintos premios en países como Austria o su Polonia natal, el dibujo le ha abierto un mundo al que ya no quiere renunciar por nada. “No puedo imaginar mi futuro sin dibujar”, confiesa.

    La ambición con la que ha afrontado cada reto le hace mirar al futuro lleno de ilusión y nuevos desafíos. “Mi sueño es ser uno de los mejores oradores del mundo, hablar en un escenario con Nick Vujicic y otros grandes profesionales para aprender de ellos”, asegura. Mariusz se ha puesto entre ceja y ceja trabajar con futbolistas como coach. “Quiero ser el mejor en mi profesión”, avisa. Es sólo una prueba más de su afán por seguir creciendo. El que le ha llevado hasta donde está hoy. “Si puedo vivir como todos los demás, nada puede detenerme”, sentencia.

    “Mi sueño es ser uno de los mejores oradores del mundo”

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