La emotiva historia de Cornel Hrisca, el baterista sin brazos

Cornel Hrisca no ha tenido una vida fácil. Este joven de 27 años y de origen rumano nació sin antebrazos y con una deformidad en la pierna. Su madre biológica le abandonó al nacer en un orfanato, donde tuvo que luchar por su supervivencia durante los primeros meses de vida. Un doctor se encariño con él y le adoptó, con la esperanza de llevarle a Reino Unido para brindarle un futuro mejor y salvar su pierna enferma.

Los especialistas no pudieron hacer nada por la extremidad, pero Cornel si pudo optar a una nueva vida, mucho más optimista que el que hubiera tenido en su país natal. Prueba de ello es su licenciatura en Filosofía y Teología por Keble College, de la Universidad de Oxford.

Pero si hay algo que en realidad motive a este luchador es la música, tal y como ha confirmado en persona a La Vanguardia el propio protagonista. De hecho, su historia se dio a conocer tras su triunfo en su canal de YouTube, donde cuelga vídeos tocando el bajo y la batería. Pese a no tener brazos, su destreza dejó boquiabierto al mundo entero.”Me encanta la música, me hace sentir bien. Nadie puede llegar a imaginar la sensación que me produce estar frente a una batería. Es algo indescriptible”, asegura.

Poco a poco, su trabajo empieza a ser reconocido en el mundillo artístico. Prueba de ello, es que esta semana ha sido invitado a tocar nada menos que en el Liceu de Barcelona, en la gala La Nit més IN , organizada por la Fundación Grupo SIFU el pasado martes. Un evento donde los protagonistas eran músicos y bailarines con diferentes discapacidades físicas, psíquicas y sensoriales, y en la que Cornel acudió en calidad de artista invitado y cautivó al público con la batería.

Cornel Hrisca, horas antes de su actuación en el Liceu de Barcelona

Sus duros inicios han forjado su carácter actual, marcado por la superación y la dedicación para ayudar a los demás. Desde edades muy tempranas, el músico se ha involucrado en iniciativas solidarias. Un esfuerzo que continúa a día de hoy desde su asociación, The Cornel Romanian Rehabilitation Centre Trust, cuya finalidad es recaudar fondos para dedicarlos a un centro de rehabilitación para niños con discapacidad física en Rumania.

“De pequeño, la vida me dio una nueva oportunidad, que venía de la mano de mis padres adoptivos. Yo quiero que el resto de niños con problemas tengan las mismas posibilidades y, al igual que yo he podido utilizarlas para estudiar lo que quería y dedicarme a mi música, quiero que ellos puedan elegir lo que más les motive”, ha explicado. Recientemente, Cornel se ha casado con la que considera “la mujer de su vida”. La vida sonríe a este joven músico.

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