La casa junto al mar: Cambiar para avanzar

Director: Dirección: Robert Guédiguian. Nacionalidad: Francia, 2017. Género: Drama.

Los tres actores protagonistas de La casa junto al mar coincidieron en un rodaje en el mismo escenario en 1985. Robert Guédiguian, director de esta película que se acaba de estrenar, recupera esa imagen de hace más de treinta años en un flash back real que refleja que el entorno resiste mejor el paso del tiempo. Las personas cambian, su aspecto, sus objetivos y sus ganas de vivir porque no son inmunes a lo que las rodea. Sin embargo, la historia de esta familia demuestra que, más allá de segundas oportunidades existe una alternativa que conduce hacia lo impensable. Y también, que mirar los problemas propios con cierta perspectiva ayuda a seguir adelante y ser más feliz con lo que se tiene.

Angèle -Ariane Ascaride-, Joseph -Jean-Pierre Darroussin- y Armand -Gérad Meylan- regresan a la casa que construyó su padre en una pequeña cala próxima a Marsella. Ella, la más pequeña de los tres hermanos, es actriz; Joseph acude con su novia, Bérangère -Anaïs Demoustier-, mucho más joven que él; y Armand, el único que se quedó en Marsella para llevar el pequeño restaurante que creó su padre. Los recuerdos de una infancia feliz en un pueblo lleno de vida contrastan con el presente de estos personajes que se encuentran de nuevo cuando su padre sufre un ictus que lo deja inmóvil. Ese contratiempo los obliga a un plantearse un cambio que algunos como Joseph, en paro recientemente, asumen como parte de una vida no programada. Armand se aferra a una rutina estúpida, mientras Angèle, rememora la tragedia que sucedió en ese lugar hace años.

Sumidos en sus propios problemas, todos desean huir de una realidad inesperada. Esta actitud contrasta con la de Bérangère, que ve en el restaurante una oportunidad de negocio que puede sacar de la depresión y la apatía a Joseph. La llegada de una patera a una cala cercana y la acogida de tres niños abandonados a su suerte es un jarro de agua fría. El problema de los refugiados es un verdadero drama que pone en su sitio a cada personaje y que resta importancia a sus preocupaciones.

En el mundo laboral los profesionales también necesitan un detonante que les saque de su despido interior y dé un giro a su carrera. Dejarse llevar por la rutina de un trabajo que no les llena envenena su desarrollo. Esperar un nuevo empleo, otro jefe o un ascenso resulta inútil. Tomar las riendas de su destino y mirar de frente la realidad, al igual que deciden finalmente los personajes de esta película, es el remedio.

Y si no está muy seguro de lo que quiere, gestionar sus dudas permite avanzar. Hana Kanjaa, autora de Querida incertidumbre: te lo debo todo (Ed. Conecta) cree que es la mejor ruta, incluso cuando crea que está todo perdido: “Cuando no tienes trabajo es normal tener miedo. El punto de partida es abordarlo con menos resistencia y sin miedo, sólo viviéndolo de esa manera se perciben las oportunidades. Si nada es seguro, todo es posible. Los espacios de incertidumbre son duros pero fértiles porque esconden oportunidades; si las abordamos con aceptación, avanzaremos”.

Angèle, Joseph y Armand tienen sus dudas y no les queda más remedio que gestionarlas para alcanzar la felicidad. La casa junto al mar demuestra que todo es posible, y que hasta las situaciones más duras, son una oportunidad para cambiar con optimismo. Como decía Honoré Balzac: “Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia”.

Fuente: Expansión.

Libros recomendados
SHARE