¿Le quiero o no? Esa es la cuestión

José Pedro Manglano es sacerdote, doctor en filosofía y teólogo. Destaca en su faceta como docente, además de impartir conferencias y cursos en colegios, asociaciones culturales y universidades. Compagina la docencia con su afición por la escritura: algunos de sus libros han llegado a superar las diez ediciones, siendo traducidos al inglés, al italiano, al portugués y al polaco. Su último libro Construir el amor es un manual para aprender a distinguir entre los diferentes tipos de amor, y lo que resulta más importante, a afrontar y solucionar desde la calma y la reflexión situaciones sentimentales complicadas.

¿No hay ya bastante escrito sobre el amor?
El amor sigue siendo la pasión fundamental de cada vida humana. Cada vida se construye sobre un amor o sobre la ausencia de éste, tanto sea en forma de desamor o de ‘in-amor’. Es lógico, por tanto, que continúe ocupando una parte importante de la literatura.
Pero no sólo es lógico: también es conveniente. No hay que perder de vista que la cultura va vistiendo de formas distintas el único fenómeno del amor, y hay prendas culturales que le son fieles y otras que lo desnaturalizan.
¿Para amar es necesario antes saber qué es amar?
Por supuesto que no: a amar se aprende amando. Lo que sí resulta conveniente es amueblar la cabeza de conceptos que nos ayuden a entendernos cuando amamos. Por una parte, la forma de estar instalada cada persona en la existencia es cambiante, y esos cambios afectan al amor. Por otra, el amor es una experiencia epocal. Quien ama se experimenta a sí mismo de modos diversos según la época que atraviesa, y según la época del amor mismo. Quiero decir, el amor del primer día se siente de manera diversa que ese mismo amor veinte años después. Es más, el amor a veces no se siente; qué duda cabe que saber que puedo estar amando sin sentirlo, y porqué ocurre esto, evita momentos
incómodos de inseguridad y crisis.
En el libro se habla de ‘amar bien’ y de ‘saber amar’. ¿Es que se puede amar mal?
Sí, hay muchas formas de amar mal. Se puede estar amando la fascinante sensación de estar enamorado en vez de estar amando al otro. Se puede estar amando a uno mismo creando dependencia mediante un victimismo egocéntrico, en vez de estar entregándose. Hoy día, por ejemplo, es frecuente el amor posesivo que nada tiene que ver con el amor.
Ya escribió Aristóteles que es natural al hombre virtuoso el amar bien; en la medida en que carecemos de virtud, en esa misma medida nos amenazan formas viciadas de amar, es decir, formas de amar mal.
¿Con qué objetivo ha escrito el libro?
Es frecuente que relaciones de amor entren en crisis cuando encuentran dificultades, y entonces se eche la culpa a la otra parte. El libro quiere exponer que el amor tiene una naturaleza, una vida; y que las épocas, las crisis y los sentimientos del amor se dan siempre, ya sea que se ame a Dios, que se ame a Enriqueta o se ame a Eloisa, a Juan o a Tom; y en gran medida también se dan en el amor hacia los hijos.
El libro quiere ofrecer un mapa claro, en el que resultará fácil al lector situarse: saber qué ha pasado, dónde se encuentra y cómo continuar: el amor se construye.
¿A quién va dirigido el libro?
A todos los que quieran construir el amor y entenderse como amantes; a todo el que quiera disponer de un mapa para su vida de amor, ya sea este el amor de novios, de casados, el amor a Dios o el amor a los hijos.
Las estadísticas hablan de un alto porcentaje de amores que se rompen. ¿A qué piensa que se debe?
Son muchos los factores que intervienen, aunque hay que decir que también hay muchos amores que cada día se consolidan más. Quizá una verdad importante que se olvida con frecuencia es que el amor se construye, con todo lo que esto supone de esfuerzo, de proyecto, de conquista. Se olvida cuando se confunde el enamoramiento con el amor, con el quererse.
Pienso que también puede perjudicar la pobreza de conceptos de la que se dispone con frecuencia en lo que se refiere a la naturaleza filosófica del amor: produce muchos desconciertos pensar que solo caben dos posibilidades: amar sintiendo como al principio y no amar. No es así: hay etapas en las que se ama y lo único que se siente es obligatoriedad, otras en las que solo se siente dolor, otras en las que no se siente nada, otras en las que se siente dependencia, y otras en las que se siente enamoramiento.
Pero todos esos sentimientos son compatibles con un verdadero amor. Para saber si se ama hay que mirar la otra parte del container, como se dice en el libro: la parte objetiva, la donación, la unión y la necesidad.
Considero importante subrayar que el amor es algo racional. Después del ‘sí, quiero’, el amor se convierte en un programa a sacar adelante: el ‘sí’ hay que hacerlo vida.

Etapas, crisis y sentimientos
José Pedro Manglano, Ed. Martínez Roca (Planeta)
enero 2000, 1800 pts, 172 páginas

Fuente: Manglano.org

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